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Despierta tu cuerpo, come alimentos vivos

¿Y si te dijera que la clave para tener una energía desbordante está en comer más alimentos vivos?

Y ahora tal vez te estás preguntando, Marian ¿qué son los alimentos vivos? ¿A qué te refieres? Cierto, antes de seguir me explico mejor:

Los alimentos vivos no son más que alimentos en su puro estado más natural, es decir alimentos vivos y crudos sin cocinar, vamos lo que viene siendo frutas y verduras crudas, ¿qué no serían alimentos vivos?: la carne, el pescado, legumbres, todos los millones de procesados e incluso la verdura cocinada.

Somos seres vivos, en esto estamos tod@s de acuerdo ¿verdad? Vale pues entonces es bastante lógico que nuestro cuerpo necesite alimentarse de vida y no solo de cosas muertas, o cocinadas, tal vez ahora mismo estáis flipando, así que voy a seguir desmenuzando este tema …

Una vez más hago hincapié en la velocidad en la que vivimos, lo que nos hace que no nos replanteamos las cosas que hacemos, vamos como pollos sin cabeza y es muy necesario poner conciencia, pegar un golpe en la mesa, parar y ver que está fallando…

Los alimentos crudos/vivos son combustible puro para nosotros, son la gasolina exacta para nuestro cuerpo, siendo un poco friki, como cuando Edward Cullen le dice a Bella Swan que su sangre es exactamente su marca de heroína… sigo, ¿y qué pasa cuando recibimos justo la gasolina que necesitamos? Pues que nuestro cuerpo llega a su máximo rendimiento, energía y bienestar.

Vamos a verlo de otra forma, “el león” imaginaros a un león en su hábitat natural en plena sabana africana tomando el sol, le presentamos diferentes manjares: una buena cesta de frutas y verduras, una buena mesa de platos cocinados o precocinados o un buen chuletón de carne cruda… ¿lo tenemos claro no?

Su combustible perfecto es la carne cruda y fresca de sus presas y por ello tiene esa fuerza, esa visión, esa rapidez esos colmillos y esas garras, es en la carne fresca donde encuentra su fuente de energía sin adulterar, lo que le mantiene fuerte, ágil y lleno de vitalidad.

¿Con esto estoy diciendo que nos hagamos crudiveganos? NO, no estoy diciendo esto, si tengo una cosa clara es que no hay que volverse locos, se trata de tomar conciencia, entender y ver las cosas, ser sinceros con uno mismo y luego a partir de aquí ver cómo podemos incorporarlo poco a poco y ¿Cómo?

Muy pero que muy fácil, incorporando más producto vivo en nuestra alimentación, frutas por las mañanas, crudos antes de las comidas por ejemplo una ensalada de lechuga, tomate, bastoncitos de zanahorias, fermentados, rabanitos, tiras de verduras curdas… luego nos comemos nuestro plato cocinado y listo, y por la noche por ejemplo para cenar optar por ensaladas sobre todo en veranito que apetece más o también comer algo crudo antes de la cena.

¿Qué? ¿Le damos marcha a nuestro cuerpo? Os aseguro que poco a poco te irás dando cuenta de los beneficios que la naturaleza nos ofrece en su forma más pura.

Come bonito amig@ y sé feliz.
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